2 abr. 2013

*Para Faria*


Hace mucho, mucho tiempo atrás, llegué a una linda y bella casita, para mi fue muy especial desde el principio. No solo te enseñaba a hacer cosas bonitas, y te daba consejos, había mucho más.
La habitaban seres encantadores y amables, que dejaban saludos por las esquinas, dejaban regalos bellísimos, pero sobre todo, te colmaban de confianza y cariño.
Fue pasando el tiempo, y como no, seguí visitando aquella adorada casita, y cada vez se hacia más querida para mi.
Te podías encontrar cafetitos calentitos, abundantes desayunos, pero sobre todo, y por encima de todo, te llenabas de amistad. Esa amistad que se fragua poquito a poquito, y que son las que más te hacían crecer el alma y el corazón.
Esa Casita, aún existe, pero fue creciendo, y transformándose, y con ella aparecieron nuevos seres encantadores, y es por eso que al día de hoy, hay una gran familia, en la distancia, de muchos sitios, pero una gran y linda familia.
Mi querida Faria, hoy mis palabras van dirigidas a ti, porque no solo me has brindado tu amistad y cariño con el paso de los años, sino que te has convertido, en parte de mi familia.
Eres un ser muy especial, y tengo que agradecerte muchas cosas, no solo todo lo poco o lo mucho que se del psp, es lo de menos. Me has enseñado a querer y valorar cada palabra de ánimo que me has dicho, cada consejo.
En fin, solo me queda una espinita clavada, y es que todavía no te he podido dar el abrazo inmenso que te mereces, pero no lo descarto, sé que tarde o temprano ese momento llegará, mañana, dentro de un mes, no lo sé, pero llegará y te podré decir y agradecer en persona lo que hoy trato de expresar en estas líneas.
Gracias por ser como eres.
Y colorín,  colorado, este cuento se ha acabado, un cuento lleno de verdad, de cariño, amistad y respeto.
Te quiero mi queridísima amiga Faria.
Todos los besos del mundo para ti.


                                                   Lmf