13 nov. 2016

*La Vida*

 
Camina por las calles, en silencio y cabizbajo,

lleva el alma herida y destrozado el corazón.

Le abandonaron las mariposas, que habitaban en su estómago,

se alejaron en busca de otras dichas,
 ya no confían en sus emociones, y él lo sabe,

las perdona y las libera gustoso.
Primero fueron las heridas, pero cicatrizaron,

mal, pero lo hicieron, y ahora quedan

cicatrices que le recuerdan su vida.
Una vida cargada y repleta de emociones,

de batallas luchadas, de derrotas, de

corazones olvidados, de experiencias escondidas.
Y se esconde de la gente, poco tiene que contarles,

nada espera que le cuenten, su

alegría y su tragedia son solo suyas,

no quiere compartirlas con nadie.
Nadie que le espere, nada espera que pase,

y van pasando los días y con ellos, el

transcurrir de los meses.
Los meses se hacen años, poco le importa que pasen,

porque él, un día tuvo una vida,

una vida plena, cargada de emociones y de dicha compartida,

 pero hoy, poco le importa al mundo,

hoy ya no le importa nadie.